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(El hecho de que Izquierda-Ezkerra en su moción, al margen de la realidad de los hechos históricos, hubiera mentido, inventándose la existencia de “tres años de represión carlista y la posterior posguerra” muestra claramente cual era su intención manipuladora, al hablar de “represión carlista” no solamente con posterioridad tanto al Decreto de Militarización de Milicias de 20/12/1936 como al Decreto de Unificación de 19/04/1937, sino incluso en la posguerra. Izquierda-Ezkerra apostaba claramente por ignorar que con anterioridad al fin de la Guerra Civil el Carlismo ya era una fuerza de oposición.

Y si realmente se quiere una “memoria transversal” de la represión en la Guerra Civil, dado que Izquierda-Ezkerra olvida que no es un “Museo del Carlismo Navarro”, sino un “Museo -navarro- del Carlismo”, igualmente debería recogerse la represión ejercida sobre los carlistas durante esos tres años tanto por las autoridades republicanas como por las franquistas. No olvidemos que solamente en Cataluña y en el País Valenciano fueron asesinados varios miles de carlistas)

Pregunta sobre el Consejo Asesor del Museo del Carlismo (01/12/2016)

José Miguel Nuin, Parlamentario de la Agrupación de Parlamentarios de lzquierda-Ezkerra, de acuerdo con lo dispuesto en el Reglamento de la Cámara realiza la siguiente pregunta para que sea respondida por escrito por la Consejera del Departamento de Relaciones Institucionales.

Recientemente se ha renovado el Consejo Asesor del Museo del Carlismo ubicado en Estella. Entre los colectivos representantes se encuentra la Comunión Tradicionalista Carlista que en el artículo 1º.de sus estatutos denomina al golpe de estado franquista del 18 de julio como Cruzada.

1. ¿Es compatible la presencia de esa asociación y sus manifestaciones públicas sobre la represión en Navarra de 1936 con la Ley Foral 33/2013, de 26 de noviembre, de reconocimiento y reparación moral de las ciudadanas y ciudadanos navarros asesinados y víctimas de la represión a raíz del golpe militar de 1936

2. ¿Cómo se va a plasmar en ese museo y en el citado Consejo Asesor la participación del carlismo en la cruel represión que se ejerció en Navarra contra las gentes y colectivos de izquierdas?

3. Dentro del proceso de revisión de los libros de texto para adecuarlos a los fines y los objetivos establecidos en la Ley Foral 33/2013, de 26 de noviembre, tiene pensado el gobierno revisar, así mismo, los contenidos y la imagen que se proyecta del carlismo en ese Museo?

Pamplona-Iruña, 1 de diciembre de 2016

El Parlamentario Foral: José Miguel Nuin

Moción por la que se insta al Gobierno de Navarra a revisar los contenidos del Museo del Carlismo y modificar los componentes del Comité Asesor del mismo (18/01/2017)

La agrupación de Parlamentarios Forales de lzquierda-Ezkerra, al amparo de lo establecido en el Reglamento de la Cámara, y para su debate y votación en la Comisión de Cultura, Deporte y Juventud, formula la siguiente moción por la que se insta al Gobierno de Navarra a revisar los contenidos del Museo del Carlismo y modificar los componentes del comité asesor del mismo.

El concepto de memoria transversal implica que todos los niveles y acciones institucionales del Gobierno de Navarra deben tener una coherencia y coordinación basadas en el respeto al espíritu y la filosofía de las diferentes leyes que legislan el tema.

El concepto de transversal resulta interesante porque le da sentido a una voluntad legislativa, la de promocionar la memoria histórica, para que las políticas públicas con base en la verdad, la justicia y la reparación no estén aisladas respecto de otras acciones.

Así mismo, existe un amplio consenso social y político respecto a la importancia de la memoria como lugar de aprendizaje, al ser un movimiento con un fuerte impulso ético. De hecho, la Consejera de Relaciones Institucionales subrayó “el papel que la memoria debe jugar a la hora de construir una sociedad más justa, más ética, que mire al pasado de forma crítica”, afirmación que compartimos sin matices.

La Ley Foral 33/2013, de 26 de noviembre, de reconocimiento y reparación moral de las ciudadanas y ciudadanos navarros asesinados y víctimas de la represión a raíz del golpe militar de 1936, supuso un cambio evidente en el tratamiento de la memoria democrática. Este texto no sólo nos obliga a tomar una serie de medidas, sino que nos impulsa a hacerlo desde unos principios y unas bases concretadas tanto en la exposición de motivos como en los diferentes artículos.

El Museo del Carlismo, creado por orden foral en 1999 e inaugurado en 2010, no es fiel a los sucesos acaecidos en nuestra tierra durante el golpe de estado franquista. Sabemos que el Carlismo es un movimiento que abarca casi 200 años de existencia, conocemos su complejidad y sus impulsos, por eso mismo excluir los tres años de represión carlista y la posterior posguerra (???) supone contravenir una ley foral e ir contra muchas de las medidas que está tomando, acertadamente, la Dirección General de Paz y Convivencia.

El Carlismo fue actor imprescindible en la victoria franquista y, sobre todo, fue protagonista de la cruel represión que se desató. Relatar aquí toda la crueldad carlista no viene a cuento, por conocida y extensa, pero es obvio que el Carlismo apoyó, facilitó y ejecutó miles de fusilamientos, violaciones, robos y cortes de pelo. Esa es una obviedad histórica, no solo relatada por las propias víctimas, sino también registrada en los propios archivos públicos. De hecho, el sentido de las Juntas de Guerra Carlistas, precisamente, era el de extender una represión certera y eficaz contra elementos republicanos.

Por lo tanto, excluir y olvidar del contenido del Museo del Carlismo ese periodo trascendental en la historia del Carlismo no sólo supone una ofensa para las víctimas que aún hoy viven entre nosotros, sino que supone emitir una imagen idealizada y distorsionada del Carlismo. Si queremos estudiar y hacer comprender el Carlismo, merece la pena tratarlo en toda su extensión.

No se puede presentar al Carlismo sólo como víctima o como movimiento popular de disidencia social, cuando fue el principal responsable de la matanza de cientos de navarros y navarras en 1936. Casa mal, desde todos los puntos de vista, que demos la mano a las víctimas republicanas y seamos tan generosos con los victimarios.

Y en esas actitudes, precisamente, es cuando debemos poner en valor la memoria transversal. No como colofón retórico, sino como actuar sincero y comprometido. El artículo 1.2 de la ley antes mencionada nos invita a hacer las cosas de otra forma ya que concreta: “Así mismo, mediante la presente ley foral se pretende facilitar el conocimiento de los hechos acaecidos en Navarra durante el mismo periodo”.

Por lo tanto, resulta una tarea urgente y obligada adecuar el contenido del Museo del Carlismo a los sucesos que tuvieron lugar en esta tierra durante la guerra civil y el franquismo.

Así mismo, merece una profunda reflexión la elección de las instituciones y personas que componen el comité asesor del Museo. No se trata de jugar a censor ni de actuar desde el rencor o el sectarismo ideológico, sino de adecuar una herramienta consultiva a los principios éticos y democráticos que deben velar en cualquier organismo impulsado por el Gobierno de Navarra. Y la presencia de personas, partidos y asociaciones abierta y públicamente favorables al golpe de estado y la “cruzada”, que menosprecian continuamente la memoria de las víctimas republicanas, no es sino dar por buena una supuesta “pluralidad” que no cabe en una política sobre la memoria seria. En orden a esa pluralidad, por cierto, resulta extraño que no se escuche la voz de las víctimas.

Por lo tanto, revisar la actitud que hasta ahora ha mantenido el Gobierno de Navarra respecto a esta instalación dará muestras de la sensibilidad con la que tratamos a las víctimas de nuestra historia reciente, porque si en Navarra hubo funcionarios, maestros, concejales y personas de a pie asesinadas, es porque, entre otros, el Carlismo cumplió, desgraciadamente, su cometido.

Por todo ello, el Parlamento de Navarra acuerda:

1. Instar al Gobierno de Navarra a que en el plazo de seis meses presente un plan de revisión de los contenidos del Museo del Carlismo (exposición permanente) que sea coherente con los principios que inspiran la Ley Foral 33/2013, de 26 de noviembre, de reconocimiento y reparación moral de las ciudadanas y ciudadanos navarros asesinados y víctimas de la represión a raíz del golpe militar de 1936. Así mismo, que en el mismo plazo de tiempo se presente un guion y plan para una exposición temporal que sitúe al Carlismo en la insurrección militar de 1936, la participación de los tercios de requetés en la guerra civil y el papel protagonista (???) del Carlismo y los requetés en la represión que siguió al levantamiento militar. Dicha exposición temporal deberá tener un carácter itinerante por la geografía navarra.

2. Instar al Gobierno de Navarra a que modifique la Orden Foral 81/2016, de 11 de noviembre, que constituye el comité asesor del Museo del Carlismo, añadiendo a sus funciones conferidas la de impulsar la investigación y divulgación sobre el Carlismo en la línea que recoge tanto la exposición de motivos como los diferentes artículos la Ley Foral 33/2013, de 26 de noviembre, de reconocimiento y reparación moral de las ciudadanas y ciudadanos navarros asesinados y víctimas de la represión a raíz del golpe militar de 1936. Asimismo, que dicho comité asesor incluya entre sus miembros a las dos asociaciones memorialistas que ya forman parte de la Comisión Técnica de Coordinación en materia de Memoria Histórica.

Pamplona, 18 de enero de 2017

El portavoz: José Miguel Nuin Moreno

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