izquierda-ezkerra_logo-svgDiario de Noticias (Navarra)

20/01/2017

(Desde Espacio Legitimista Carlista queremos expresar seis consideraciones: la primera, es que consideramos tan válida como ayer la reflexión que realizamos en diciembre con motivo de la pregunta parlamentaria de I-E; la segunda, que igualmente vuelve a ser de actualidad el artículo de Miralles del mes pasado, mencionando entre otras cosas el enfrentamiento de la Junta Carlista de Guerra de Navarra con las autoridades centrales del partido: Manuel Fal Conde, como Jefe Delegado, y Don Javier de Borbón Parma, como Príncipe Regente; la tercera, ¿qué tienen en común la CTC que UPN se empeñó en introducir en el Museo con las asociaciones que quiere incorporar I-E? Pues que ninguna ha aportado ni un solo papel, ni un solo objeto al Museo; la cuarta, ¿qué tienen en común UPN e I-E? Ningún interés en una explicación realmente amplia de la Historia del Carlismo en toda su complejidad, tanto en lo que refiere a la época anterior a la Guerra Civil como también a la posterior, ningún interés en romper con el esquema del francojuanismo triunfante tras la Guerra Civil. Tampoco podemos olvidar que si UPN en su día quitó del Monasterio de Iratxe la placa que había en recuerdo de Doña Margarita por su labor humanitaria, I-E recientemente pretendió eliminar la placa de Zumalacárregui en Pamplona/Iruña; la quinta, ¿por qué nadie aborda la problemática de los bienes cedidos por el Partido Carlista?, porque para hacer un Museo del francojuanismo, que por razones muy diferentes parece ser que es lo que les gusta tanto a UPN como a I-E, más valía que el Partido Carlista hubiera cedido sus bienes para el proyecto original del Gobierno de la C.A.V. sin distraerse con los “cantos de sirena” del Parlamento de Navarra; la sexta, tampoco hay que olvidar que con anterioridad a las más que justas preguntas del portavoz de Bilbu en junio, así como a la inauguración en diciembre de la exposición temporal “Montejurra. La montaña sagrada”, la primera gran excepción al esquema francojuanista, se impidió la celebración en el recinto del Museo de una charla con motivo del 40º aniversario de Montejurra 76. Así funcionaba el Museo creado por UPN y con el que I-E guardó seis años de completo silencio.)

Izquierda-Ezkerra ha presentado en el Parlamento una moción en la que pide que se revisen los contenidos y asesores del Museo del Carlismo al considerar que “no es fiel a los sucesos acaecidos durante el golpe de estado franquista”.

“El concepto de memoria transversal implica que todos los niveles y acciones institucionales del Gobierno de Navarra deben tener una coherencia y coordinación basado en el respeto al espíritu y la filosofía de las diferentes leyes que legislan el tema, en este caso, la ley foral de memoria histórica”, dice I-E, y añade que esta ley no se puede contravenir pese a la “complejidad” del carlismo y “sus impulsos”.

Denuncia así la exclusión de “los tres años de represión carlista y la posterior posguerra” cuando “el carlismo fue actor imprescindible en la victoria franquista, y sobre todo, fue protagonista de la cruel represión que se desató”.

“El carlismo apoyó, facilitó y ejecutó miles de fusilamientos, violaciones, robos y cortes de pelo”, una “obviedad histórica no sólo relatada por las propias víctimas, sino también registrada en los propios archivos públicos”, añade la coalición, que recuerda que el sentido de las Juntas de Guerra Carlistas era “extender una represión certera y eficaz contra elementos republicanos”.

Por ello entiende que “excluir y olvidar del contenido del Museo del Carlismo ese periodo trascendental en la historia del carlismo no sólo supone una ofensa para las víctimas, que aun hoy viven, sino que supone emitir una imagen idealizada y distorsionada del carlismo”.

Y subraya que “no se puede presentar al carlismo sólo como víctima o como movimiento popular de disidencia social cuando fue el principal responsable de la matanza de cientos de navarros y navarras en 1936” ya que “casa mal” tender la mano a las víctimas republicanas y ser “tan generosos con los victimarios”.

Por eso I-E pide además “una profunda reflexión” sobre las instituciones y personas que componen el comité asesor del Museo ya que “no se trata de jugar a censor ni de actuar desde el rencor o el sectarismo ideológico, sino de adecuar una herramienta consultiva a los principios éticos y democráticos que deben velar en cualquier organismo impulsado por el Gobierno de Navarra”.

En este sentido apunta que la presencia de personas, partidos y asociaciones “abierta y públicamente favorables al golpe de estado y la cruzada, que menosprecian continuamente la memoria de las víctimas republicanas, no es sino dar por buena una supuesta pluralidad que no cabe en una política sobre la memoria seria”.

Tras apuntar además que es “extraño” que “no se escuche la voz de las víctimas”, I-E plantea en su moción que en 6 meses se presente “un plan de revisión de los contenidos del Museo del Carlismo, así como la modificación del comité asesor del carlismo, dando entrada a dos asociaciones que trabajan en el ámbito de la memoria histórica”.

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