2016 06 01La Nueva España (Asturies)

01/06/2016

El historiador señala que aún se pueden “abrir vías” para investigar los incidentes

M. L. S.

“Quedan muchas incógnitas por esclarecer de los sucesos de Montejurra”. Así de contundente se expresó ayer el historiador Javier Cubero de Vicente, que eligió el Club Prensa Asturiana de LA NUEVA ESPAÑA para repasar un episodio histórico que tuvo lugar el 9 de mayo de 1976 y que acabó con la muerte de dos carlistas: Ricardo García Pellejero y Aniano Jiménez Santos. El fallecimiento de ambos integrantes, a cargo de sectores ultraderechistas agrupados en torno a Sixto de Borbón, se produjo durante los actos políticos que tradicionalmente efectuaba el Partido Carlista para acompañar al viacrucis en memoria de la Guerra Civil.

Cubero desgranó ayer, de forma cronológica y con sumo detalle, los acontecimientos ocurridos aquel día y señaló que, si se quisiera, se podrían explorar nuevas vías para investigar aquellos sucesos. “Nunca se realizó una investigación judicial a fondo porque se levantó todo con la ley de amnistía”, señaló Cubero, que añadió que “es una pena” que en su día no se pudiera investigar con más claridad pero que ahora se podrían “abrir vías” para aclarar los hechos. “Hay quien pretende negar que los incidentes sean un acto terrorista, pero si no hubiera responsabilidad política ¿cómo es posible que Manuel Fraga y Adolfo Suárez se acusaran mutuamente de ser los responsables en plena campaña de 1982?”, se preguntó el historiador. “El incidente está catalogado como agresión terrorista”. Los responsables de las muertes fueron identificados, pero gracias a la Ley de Amnistía de 1977, quedaron en libertad ese mismo año.

Los actos se desarrollaron seis meses después de la muerte de Franco en el monte de Montejurra (Navarra). Durante los actos del partido carlista, diversos sectores ultraderechistas prepararon una operación violenta contra los seguidores carlistas para promover como líder del partido a Sixto de Borbón, enfrentado entonces a Carlos Hugo, otro de los pretendientes a liderar el carlismo. Los partidarios de Sixto abrieron fuego contra los participantes en los actos provocando la muerte de dos personas e hiriendo a otro grupo.

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