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Información (Alacant)

05/05/2016

Manuel Fernández de Sevilla

Montejurra, dos muertos y varios heridos de bala se van a producir el domingo 9 de mayo de 1976. Esta vez, en la tradicional conmemoración que cada año recuerda la cumbre de Montejurra cercano a Estella, una de las victorias carlistas de 1873 sobre los liberales, hizo su aparición la extrema derecha franquista, la cual campaba por aquel año a sus anchas y con total impunidad, pues se había hecho notar el 3 de marzo con los trágicos sucesos de Vitoria, y en esta ocasión tocó el turno a los carlistas.

Pasó a la historia por cierta historiografía oficial interesada en la intoxicación al señalar que se trataba de una pelea entre hermanos, entre carlistas. Aquel 9 de mayo los servicios secretos cuando era ministro del Interior Manuel Fraga Iribarne, fundador posterior del Partido Popular, organizaron con el apoyo de los ultras la llamada Operación Reconquista, reconocida en las declaraciones del general Sáenz de Santamaría. La idea era propinar desde las cloacas del Estado un golpe a los carlistas boicoteando su reunión política anual, la cual con el paso de los años había tomado un carácter político reivindicativo y contestatario contra el régimen franquista, lo que preocupó a la oligarquía.

Las fuerzas populares de la oposición democrática antifranquista se habían reorganizado en la clandestinidad destacando el papel de los comunistas y de los carlistas; esto fue reconocido en las memorias del luchador y preso comunista Simón Sánchez Montero quien se sorprendió como muchos otros comunistas al encontrar en las cárceles franquistas, como la de Carabanchel, a presos carlistas, con quienes compartió celda. Y es que el carlismo desde los años sesenta venía blandiendo la bandera de la «Revolución Social», para en 1968 junto a la expulsión gubernamental impuesta a la Familia Real Carlista de los Borbón Parma, terminar defendiendo la Revolución Socialista que luego se constituyó políticamente en los congresos del Pueblo Carlista ocurridos en Villa-Valcarlos en Arbonne durante los años 70.

El Partido Carlista, entonces dirigido por el príncipe reclamante don Carlos Hugo de Borbón Parma volvía a recuperar sus orígenes populares del siglo XIX, al presentar su lucha contra el capitalismo, por el comunal de los municipios adoptando la generalidad en la defensa del «Comunal Público», el cual estaba en peligro por la privatización desamortizadora de los liberales, y que siempre había sido la preocupación social defendida en las constituciones forales en cada uno de los antiguos reinos, señoríos y principados de las Españas que recordaba el carlismo como la vertebración federal o cuasiconfederal de las Españas, representadas en su monarquía popular.

Pistoleros ultras como Jean Pierre Cherid formaron parte de la comitiva que integraba a diversos miembros de la Triple A, Batallón Vasco Español, Guerrilleros de Cristo Rey; algunos de ellos como Cherid, llegaron posteriormente a formar parte de los famosos comandos de los GAL del señor X, que el actual dirigente de Podemos, Pablo Iglesias ha recordado recientemente en el Congreso de los Diputados, cuando ha destacado a los asesinados Lasa y Zabala, e imputado la responsabilidad de aquellos hechos al expresidente del gobierno Felipe González Márquez. Y es que las cloacas del Estado tienen mucho que contar y que decir al haber servido a los intereses de la oligarquía capitalista, la cual siempre ha tratado de mantenerse en el poder a toda costa, impidiendo el triunfo de las fuerzas sociales de izquierdas, tratando de reducir Montejurra 76 a una pelea entre hermanos, cuando en realidad fue un crimen perpetrado por el Estado contra el carlismo para evitar que triunfara la democracia, la autogestión, la autodeterminación y el socialismo desde una alternativa monárquica y federalista, garantizando el desarrollo de una democracia formal tutelada por la plutocracia, como hemos podido comprobar. Así el establishment quedó bien asentado y tranquilizado bajo el paraguas de la monarquía neoliberal que representó Juan Carlos y que sigue presente en su hijo Felipe.

Este fin de semana se cumplen 40 años de los trágicos sucesos, y durante los días sábado 7 y domingo 8 de mayo de 2016, volvemos a la cumbre de Montejurra a rendir homenaje a los asesinados Ricardo García Pellejero y Aniano Jiménez Santos, recordando la frase que reza en el monolito: «Vuestra sangre abrirá caminos de libertad».

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